¿Cuántas veces me puedo enamorar?

Alguna vez en la vida podríamos hacernos esta pregunta, sobre todo cuando hemos pasado situaciones de dolor por términos de noviazgos o matrimonios. La realidad es que no hay límites para enamorarnos… puedes enamorarte 1, 2, 10 veces y todas las que decidas.

Enamorarse no es tan complejo como algunos piensan, pues si logras conocer una persona, te gusta, tienen química y deciden relacionarse, el amor llega. Es falso que todos los hombres o mujeres son iguales, que cuando alguien te dañó el próximo (a) te hará lo mismo… y muchos otros comentarios que meten en una misma bolsa a todos los seres humanos.

Los límites están en uno mismo y hoy tienes la posibilidad de dejar de lado tus experiencias pasadas y enamorarte!

Perdón ¿Conmigo?

A veces me siento en una encrucijada, confundida por los pensamientos y emociones. Una parte de mí me lleva a tomar buenas decisiones, otra se inclina a hacer cosas de las cuales luego me arrepiento. Sigo teniendo paciencia conmigo misma porque los cambios son procesos paulatinos de toda la vida.

Soy experta en “meter la pata”; sin embargo, he entendido que nada gano con reclamarme. Es mejor reconocer y seguir adelante… No puedo estar pensando en lo hice o dejé de hacer… en a quiénes ofendí, oportunidades que dejé pasar, amores que nunca debieron llegar a mi vida, metas que no logré… tantas cosas que nos pasan!

¿Por qué no perdonarte por tus errores? !Es mejor darnos la oportunidad de hacer las cosas bien cada día!

Yo hoy me perdono, ¿y tú?

Te han roto el corazón?

El término corazón se refiere a las emociones. El alma es el asiento de las emociones, y estas suelen fluctuar. Es inevitable no sentirnos enganchados cuando nos enamoramos, pero sí podemos controlar el desenfreno emocional.

Es común escuchar el cliché “me rompió el corazón”. Y en este sentido, infiero que si alguien rompe tu corazón es porque se lo has entregado. Nadie tiene la potestad de afectarnos negativamente a menos que demos cabida o empoderamiento a la pareja.

El corazón, es decir, las emociones, no le pertenecen a quien amas. Por lo que el mayor error que podemos cometer es pensar que dependemos del ser amado. Si hoy crees que te han roto el corazón, es esencial que comprendas que existe un amor mayor, el de nuestro creador. Luego, el de nuestra familia, y claro, el de la pareja y los amigos.

Es primordial amarse uno mismo, para pasar el momento de dolor en el término de una relación de una manera sana. Recuerda, una relación es una decisión libre entre dos, que siempre corre el riesgo de no ser lo que uno piensa, pero hay que disfrutar el camino! Ponte tus Gafas de Colores, y abre tu corazón a un nuevo amor.

¿Depender?

La dependencia es uno de los grandes males que afecta al ser humano, ya que en su necesidad de ser aceptado y sentirse “amado”, se ve afectado emocionalmente por distintas situaciones como el rechazo. Sin embargo, el rechazo no es solo ser apartado por otros, sino negarnos a nosotros mismos, intentando encajar o agradar a una persona o grupo social.

Y lo peor es que, no importa lo que hagamos siempre habrá alguien que criticará, que apartará, que se burlará o sencillamente, que optará por no entendernos. Por ello es importante la aceptación del yo, con nuestras virtudes y defectos, nuestras debilidades y fortalezas.

La dependencia también está arraigada a miedos internos relacionados con la pérdida. Tal es el caso de las relaciones amorosas, en las cuales llegamos al extremo de caer en la depresión, baja autoestima, pensamientos de auto destrucción, pérdida de peso, entre otros efectos. Y aunque pareciera que nuestro amor fue muy grande, la raíz está en una terrible dependencia que podría terminar en trastornos emocionales.

Sin embargo (aunque se lea muy frío), nadie es tan imprescindible que no podamos seguir hacia delante. En la vida tenemos la oportunidad de descubrirnos a nosotros mismos y darnos cuenta de que tenemos un alto potencial de relacionarnos con otros, siempre y cuando hayamos superado los miedos internos, la dependencia y la baja estima.

Siempre hay una oportunidad de tener un nuevo amigo, de amar intensamente a una nueva pareja y de cultivar nuevas habilidades. Por ello, dependamos de Dios, y en esa medida tendremos mayor plenitud y menos frustraciones, pues el ser humano es fluctuante.

Aún tengo miedos que superar, círculos que cerrar y dependencias que dejar, pero lo más importante es comenzar a dar pasos hacia la libertad interna… un camino difícil y poco conocido; pero que cuando lo recorres comienzas a ver un cambio en el panorama, y hasta tu respirar cambia.

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