El limpiabotas del conde

Años atrás mientras caminaba por la calle El Conde vi un limpiabotas con una herida a flor de piel. Me acerqué y le pregunté qué tenía. Luego de ofrecerle ayuda, me dice algo sorprendente: “No he llegado a mi casa porque no tengo dinero”. Inicialmente pienso que no tiene pasaje, pero el dinero del que hablaba era la cantidad mínima con la que tenía que llegar para dar a sus padres.

Es una triste realidad con la que muchos jóvenes tienen que lidiar día a día. Dejan de ser niños para convertirse en adultos, y los adultos en niños. ¿Quién tiene la culpa? Nadie, ya que es un asunto de educación. Es un problema que no se resuelve con finanzas sino con formación en valores. Por lo tanto, el mayor reto es que exijamos el derecho que tenemos como ciudadanos a recibir una educación adecuada. Esa vez fue el limpiabotas, otro día podría ser cualquier otro niño-adulto.

Si aún tienes dudas, habla con algún niño de la calle o indigente … conoce su historia y te sorprenderás.

Yo soy de la Tierra


Hoy, 22 de abril del 2012, se cumplen 42 años desde la instauración en 1970 del Día de La Tierra. Una buena excusa para recordar que este planeta es nuestra casa y debemos cuidarlo. La Tierra más allá de ser donde nacimos, es como una madre que nos brinda el alimento, la materia prima para tener un techo y espacios abiertos donde esparcirnos para disfrutar de una vida plena.

“Yo soy de la Tierra”… porque a medida que tenemos un sentido de pertenencia podremos lograr cambios positivos. Te invito a celebrar este día haciendo un compromiso contigo mismo de comenzar a cultivar hábitos que ayuden a preservar tu Tierra.

!Orgullosa de mis raíces!

Nadie tiene una verdad última sobre si alguien representa belleza o fealdad. Por tanto, si la belleza es subjetiva, ¿por qué damos tanta importancia a la opinión de los demás? La idea no es sobrevalorarnos ni subvalorarnos, sino saber que nuestros rasgos representan nuestras raíces… Somos historia viviente contada por nuestro fenotipo.

Así es que ponte tus Gafas de Colores y recuerda que eres el mejor representante de tu tierra: ¡Arriba el mulato! ¡Arriba el pelo rizo! ¡Arriba la nariz ancha! ¡Arriba todos los que estamos orgullosos de nuestras raíces!

El Venezolano

Filosofando sobre la gente y su cultura, y habiendo estado recientemente en Venezuela, hice un esbozo mental que plasmo en estas líneas sobre lo que para mí es el venezolano. Inicialmente noté cuánto ha marcado el tema político a cada una de las familias e individuos de todas edades, clases sociales, niveles educacionales y profesiones.

Todos y cada uno de ellos sienten que han sido afectados de modo positivo o negativo por los altibajos de la economía, y sobre todo, por la ideología que ha querido establecerse por todos los medios posibles: Radio, televisión, prensa, publicidad exterior, relaciones públicas, y sobre todo, con estrategias de sensibilización que buscan presentar un panorama de revolución en pro de una llamada “justicia social”.

Dejando de lado lo antes mencionado, es fácil notar al venezolano lleno de grandes virtudes que le distinguen, entre las cuales listo: Emprendedor, creativo, ingenioso, gracioso, amable, detallista, acogedor y que busca su bienestar. Quizás esta descripción no abarque al 100% de los venezolanos, pero es un común denominador entre unos tantos que conocí, quienes en su hablar mostraban tener grandes sueños.

E insisto en lo ingenioso del venezolano, donde cada familia tiene por lo menos un miembro que no solo sabe ejercer su profesión, sino que tiene alguna habilidad gastronómica, artística o con manualidades. Por tanto, como decimos en República Dominicana: “De hambre no mueren”. Esto queriendo significar lo versátil de una persona; y así mismo, el venezolano si no hace una cosa es otra, y si esa otra no funciona, entonces tendrá una nueva idea que implementar.

Uno no sabe lo gracioso que puede llegar a ser alguien hasta que conoces al venezolano, quien quizás sin darse cuenta, tiende a sacar de una frase habitual o de un problema, un chiste. Quizás él mismo no se ría, pero los que están en derredor sueltan la carcajada. Y es una de las razones por la cual es agradable compartir con un venezolano “de a verdá”.

La esencia del venezolano se sostiene en que cada día va caminando hacia un futuro prometedor, donde se generarán cambios empujados por aquellos que decidirán hacer la diferencia y abogar por los intereses de la nación, sin distinción de clases sociales, en pro del bienestar del ser VENEZOLANO.

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