Perdón ¿Conmigo?

A veces me siento en una encrucijada, confundida por los pensamientos y emociones. Una parte de mí me lleva a tomar buenas decisiones, otra se inclina a hacer cosas de las cuales luego me arrepiento. Sigo teniendo paciencia conmigo misma porque los cambios son procesos paulatinos de toda la vida.

Soy experta en “meter la pata”; sin embargo, he entendido que nada gano con reclamarme. Es mejor reconocer y seguir adelante… No puedo estar pensando en lo hice o dejé de hacer… en a quiénes ofendí, oportunidades que dejé pasar, amores que nunca debieron llegar a mi vida, metas que no logré… tantas cosas que nos pasan!

¿Por qué no perdonarte por tus errores? !Es mejor darnos la oportunidad de hacer las cosas bien cada día!

Yo hoy me perdono, ¿y tú?

!Un taxista lento!

Esta es una historia verídica

El sábado 4 de agosto iba a salir y decidí llamar un taxi. Como cosa extraña, el taxista iba muy lento y le pregunto -amigo, no es por nada pero… por qué va tan lento-. Y él, cabizbajo me dice -ay si usted supiera… hay días que me levanto como lento-. Le pregunté qué le pasaba y no me respondió de inmediato. Siguió el recorrido y unos metros más adelante me muestra una foto, mientras caían lágrimas de su ojos:

Era una imagen de su hijo en su graduación… había muerto. Aún no se las razones por las que murió ni me atreví a preguntar… solo entendí que hay mucha gente que necesita ser escuchada, ser abrazada, amada… que busca escuchar alguna palabra de aliento.

Más allá de esto, aprendí que no solo yo tengo “problemas”; muchos que no conozco tienen situaciones aún mayores, solo que cada cual lo afronta de un modo distinto. Nosotros decidimos cómo afrontar la vida, si sonriendo o llorando. Y decidimos si queremos amar cada día o por momentos… a unos pocos o a muchos.

Cambio en positivo


El cambio es parte de la vida, por lo que cada uno tiene una historia que contar de algún cambio que le haya afectado positiva o negativamente. Un cambio puede ser cuando finalizamos una relación o cambiamos de trabajo, cuando dejamos un hábito por otro, cuando nos mudamos de casa o de sector, cuando unos amigos se van y otros llegan… y si seguimos listando nos daremos cuenta que vivimos en el cambio.

A pesar de ello, pareciera que el ser humano no termina de acostumbrarse, con una clara tendencia negativa hacia el cambio. La raíz puede provenir del temor o bien del complejo hecho de que nos acostumbramos a las cosas o personas. En un asunto de actitud, ya que si los cambios son inevitables, debemos de seguir adelante pensando que lo que viene es mejor; y de no ser así, que estamos en un proceso hacia algo mejor.

Si el cambio llega, ya sea porque lo hayamos buscado o bien porque variables ajenas a nuestra voluntad lo permitieron, debemos de asumirlo como un nuevo reto, expectantes de algo bueno. Un cambio puede ser el mayor aprendizaje que podamos tener en la vida.

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